RECOMENDACIONES PARA HALLOWEEN

Se acerca un fin de semana especial: El fin de semana de Halloween. Y aunque este año será una celebración atípica, esto no implica que no vayamos a ver brujas, vampiros y calabazas por la calle.

Los colegios y las escuelas infantiles realizarán fiestas o actividades con los niños disfrazados y será un día especial para todos.

Pero ¿qué pasa si mi hijo no quiere disfrazarse en la Escuela Infantil o en el colegio?

Lo primero es que debemos entender que no querer disfrazarse es completamente normal. Disfrazarse significa convertirse durante un rato en otra persona, en otro personaje y hay muchos niños que no entienden esto. Los disfraces significan verse de otra manera y a veces les asusta. No a todos los adultos les gusta disfrazarse, pues con los niños pasa igual.

Disfrazarse debe ser siempre algo divertido, que nos apetezca hacer y debe ser motivo de alegría. Si percibimos que el niño no lo ve así o no lo vive de esa manera debemos entenderlo y ponernos en su lugar. Debemos respetar su autonomía con respecto a querer o no querer disfrazarse y nunca obligarle.

Además, Halloween implica disfraces de miedo: vampiros, brujas, zombies… Es decir, son personajes que hacen que nuestros niños puedan tener más miedo. Por eso, debemos de especialmente empáticos con la negativa de los niños ha disfrazarse estos días.

¿Qué podemos hacer?

Entender que no a todos les gusta disfrazarse.
Nunca obligar a disfrazarse.
Podemos tener complementos pequeños como diademas o calabazas que los niños pueden llevar y sentirse parte de la fiesta, sin tener miedo y sin tener que estar disfrazados.
Podemos, también pintarle solo la cara o alguna cosita en la mano como una pequeña araña.
Es decir, podemos hacer que se sienta parte de la fiesta, pero sin obligarle a hacer algo que no quiera hacer.

Sabemos que están preciosos disfrazados y queremos hacerles muchas fotos, pero es posible que las hagamos otro día, o en casa donde el entorno es más seguro y el niño está más tranquilo.

El objetivo es que el día de fiesta disfruten todos los niños, vayan disfrazados o no. Debemos respetar a nuestro hijo si no se quiere disfrazar.

¡Feliz Halloween para todos!

Amaia Vitoria
Psicopedagoga Infantil

RECOMENDACIONES

PARA EL PRÓXIMO CAMBIO DE HORA


Este domingo 25 de octubre se cambia la hora. A las 03:00 de la madrugada serán las 02:00.

Los relojes se retrasan una hora y comenzaremos con el horario de invierno. Independientemente de si es una medida que proporciona más o menos ahorro a los hogares, lo que sí sabemos es que suele afectar a la mayoría de los niños. Incluso a los adultos.

El sueño infantil, sobre todo, si nuestros hijos no duermen bien, es un tema que nos preocupa a todas las familias. Por ello, os damos una serie de recomendaciones para comenzar a realizar estos días y que, el cambio de hora de este fin de semana lo “llevemos mejor”.

¿Por qué los niños sienten y manifiestan más irritabilidad con el cambio de hora de invierno?

Las razones son varias, pero fundamentalmente es que anochece antes y, por lo tanto, tienen menos tiempo para jugar por la tarde (con todo lo positivo que es el juego para ellos), y su ritmo circadiano se ve alterado. El ser humano se rige por el amanecer y el anochecer y el cambio de hora implica que nuestro ritmo de vida no se rige con este fenómeno y por lo tanto vemos alterados nuestro sistema de sueño/vigilia.

¿Qué podemos hacer?

  • Debemos procurar que juegue y esté activo por la tarde, su cuerpo estará cansado y le ayudará a conciliar el sueño. No hablo de una hiper-estimulación, simplemente jugar con tu hijo de manera activa.
  • Comenzar a acostarle un poco antes (con 15-10 minutos es suficiente) días antes del cambio de hora.
  • Si es posible, evitar siestas largas. Es preferible que entre la siesta (larga de después de comer) y la hora de ir a dormir hayan pasado entre 3 y 4 horas (esto vale, a partir de los 12 meses que el sueño está más regulado).
  • Si en vez de despertarse a las 8, se despierta a las 7, quedarse un rato en la cama. Acompañándole. No levantarse directamente.
  • Y, sobre todo, entender que es un proceso de adaptación. En pocas semanas todo habrá vuelto a la normalidad. El sueño infantil es un proceso que se va modificando a medida que vuestro bebé crece y madura y se ve alterado por cambios en el día a día. Vuestro hijo acabará durmiendo tal y como esperas. Es cuestión de tiempo.

Amaia Vitoria
Psicopedagoga Infantil